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Las secuelas que dejan las personas con trastorno narcisista de la personalidad en las que tienen cerca y con las que se se relacionan, ya sea de familia, pareja, trabajo o amistad, suelen tener un impacto devastador , crean cicatrices emocionales y trastorno de estrés postraumático.

Entre las secuelas más comunes están:

1) Baja autoestima, el constante menosprecio y la crítica pueden hacer que no se sientan suficientemente buenas y eso influye en su capacidad para confiar en sí mismas y en sus decisiones o criterios. Pueden dudar de su valía, se sienten inseguras y en las relaciones con ellos mismos y con los demás y suelen tener sentimientos de culpa y vergüenza.

2) Ansiedad y depresión, el constante estrés y tensión causado por el maltrato puede llevar a problemas de ansiedad y depresión. La ansiedad se puede manifestar en forma de ataques de pánico, preocupaciones constantes y pensamientos obsesivos. La depresión lleva a una pérdida de interés, problemas de sueño, cambios en el apetito y sentimiento de tristeza. Y todo ello unido a problemas de autosabotaje y confusión mental.

3) Trauma psicológico, estrés postraumático, las victimas suelen experimentar pesadillas debido a la violencia emocional y psicológica que han sufrido.

4 ) Aislamiento social, los narcisistas a menudo intentan aislar a sus víctimas de amigos y familia, lo que puede llevar al aislamiento social.

La Recuperación

Recuperarse del abuso requiere tiempo, ayuda psicológica, paciencia y apoyo. pero es posible la recuperación es importante reconstruir la autoestima, el autoconcepto, aprender a establecer límites, y practicar el autocuidado. También puede influir en otro tipo de enfermedades como trastornos disociativos, trastornos alimentarios, adicciones, trastornos de la personalidad e incluso el suicidio.
Estos abusos también se pueden encontrar en otros trastornos de la personalidad a parte de los narcisistas como el antisocial, el límite, sociópata, obsesivo etc.